domingo, 23 de agosto de 2009

YO SOY UN PÁJARO AHORA



“LAS AVES de vuelo son las que pueden volar…parece estúpido decirlo, pero hay aves rátidas e inambúes…esas no vuelan…las aves que vuelan deben tener los pechos anchos; deben ser fuertes y flexibles al mismo tiempo”.
Se toca su pecho. Lo tiene firme, duro, adolescente.
- Requiere un esternón, donde se unen las costillas…
La miro. Es hermosa o por lo menos pudo haber sido. Rostro delgado, mirada aguileña, clara. Sonrisa grácil y amena.
-¿Cómo te pusiste esas alas?.
DADA se miró su espalda. Por sobre la ropa de colegio, le salen dos cuerpos de alas, negras con blanca, como especie de águila imperial.
-con paciencia…¿sabías que las aves no son monógamas?... es decir, son infieles sólo para proteger la bandada.
Asiento. Esa información ya estaba en mis registros. La miro detalladamente, pero sin sorprenderme. No debo manifestar sorpresa. Los jóvenes de hoy no me pueden sorprender. Debo ser tolerante o, en mi caso, indolente. Sin embargo, me pregunto cómo mierda se puso esas alas. Miro su informe. Excelentes notas en química y literatura. Pidió eximirse de educación física y que en los libros de clases aparezca registrada como DADA. DADA a secas, sin apellido, sin segundo nombre. Sólo DADA, la niña pájaro. La petición está firmada por ambos padres.
- Tendrás que completar los cuadernillos de materia y una vez a la semana debemos juntarnos. ¿Qué te dicen tus compañeros cuando te ven llegar con alas?
-¿Quiere ver mis fotos?...
-¿Tus fotos?
-Sí, me saqué…bueno, me sacaron un par de fotos…estoy desnuda ¿no le incómoda?...
-¿A qué te refieres?
-Usted quería saber cómo me puse las alas…¿no las quiere ver?
-No…
Baja la vista, avergonzada.
-Si las quiero ver, pero no es prudente…debes entender que debo primero analizar tu caso…
-Claro…entiende…-cambia de tema.-a ellos les gusta.
-¿ellos?
- Mis compañeros…dicen que me veo bonita…
-¿Y tus padres? ¿qué dicen de que te pongas alas?
-Supongo que les gusta…ellos prefieren no molestarme…mi padre me ama…
-¿Y tu madre?
-Claro…ella también me ama, pero a su manera…ella tiene desorden de personalidad…así que a veces está un poco ausente…
-¿Cuál es tu verdadero nombre?-le pregunto sólo para saber qué grado de confianza hemos logrado. Pero de pronto se abre la puerta violentamente. Entra la doctora J. Me increpa violentamente.
-“S” se fue a vivir con su novio…¿eso querías hijo de puta?¿querías verla lejos de mí?..¿de verdad crees es mentira de que quiero matarla?.
Alcanzo a decir la palabra doctora, cuando ella me da un golpe certero con algo y me desvanezco.
Al despertar DADA está aún junto a mí, pero sobre una azotea. Trato de incorporarme, pero ella me detiene sutilmente.
-Profesor ¿escucha el viento?
Me duele la cabeza. Debería retirarme de una buena vez.
-¿Cómo llegué aquí?
DADA se mira las alas.
-¿Tiene sed?
Asiento. El golpe me dejó algo débil. Además me duele profundamente la cabeza. DADA se pone de pie y se para al borde de la cornisa.
-Voy y vuelvo-susurra con su voz suave.
Respira profundamente. Calibra la velocidad del viento.
- Yo soy un pájaro ahora.
La miro, dudo, sudo. Todas las emociones vienen a mí y un grito sordo se detiene en mi garganta. Me digo. “mierda, ¿cómo se llaman esas aves que no vuelan?”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario